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5 de febrero de 2018

Courante


La corrente, también llamada courante, coranto o corant es el nombre dado a una familia de danzas ternarias de finales del Renacimiento y principios del período Barroco. 

Actualmente se suelen usar estos distintos nombres para distinguir tipos de corrente (forma italiana de la palabra que designa a la danza de ese origen), pero en las fuentes originales tales pronunciaciones eran indiferentes.

A fines del Renacimiento la danza se bailaba con rápidos giros y saltos, según describe Thoinot Arbeau. Estas danzas solo eran bailadas por la élite social de la época.

Durante su uso más común, en el período barroco, la corrente tuvo dos variantes: la francesa y la italiana. El estilo francés tenía muchos acentos cruzados y era una danza lenta. La corrente italiana era más rápida, con desarrollo más libre y rápido, aunque no está claro cuáles eran las diferencias significativas con la corrente francesa del Renacimiento descrita por Arbeau.

En una suite barroca, sea italiana o francesa, la corrente típicamente se incluye entre la alemanda y la zarabanda, como segundo o tercer movimiento musical.



J. S. Bach
Cello Suite No. 2 in D Minor BWV 1008, Courante
La Courante de la Suite en D Menor está ejecutada en un violonchelo barroco inglés original y anónimo (ca. 1730) y arco barroco de Kees van Hemert, La Haya (Países Bajos) por Eva Lymenstull, ganadora de la Voices of Music International Bach Competition de 2017.

En sus suites para cello, Bach crea la combinación perfecta de los cinco sentidos musicales: expresión individual, técnica, contrapunto, ritmo y armonía.

La música ha sido infinitamente adaptada y arreglada, y cada violonchelista estudia estas composiciones en diferentes momentos de sus vidas.

Mucho se ha escrito sobre las suites, sin embargo, se sabe poco. Parece imposible que se escriban libros enteros sobre algunos restos de registros históricos, pero tal es la naturaleza de estos trabajos que crean historias por sí mismos.

Sin saber nada con certeza, parece probable que la música fuera compuesta por Bach en el año 1720, cuando era maestro de capilla en Köthen. La fecha es sólo una suposición, basada en parte en el estilo y en el hecho de que tenemos una fecha (1720) para la copia autógrafa de las sonatas para violín.

Tenemos la suerte de tener la copia de la música escrita por la esposa de Bach, Anna Magdalena, así como una versión autógrafa de una de las suites en un arreglo para el laúd en escritura del propio  Bach.

Se dice que las suites eran desconocidas hasta que el violonchelista Pau Casals las descubrió en una tienda de segunda mano en Barcelona a la edad de trece años. La historia no explica cómo esta música podría ser completamente desconocida, incluso si estuviera fácilmente disponible en varias ediciones impresas. Como en el caso de los conciertos de Brandenburgo, las historias altamente embellecidas de muchas de las obras de Bach aparecen en la década de 1930 coincidiendo con la comercialización de grabaciones y giras de conciertos. Invariablemente, estas historias toman la forma de un "rescate", en el que las obras maestras se pasan por alto por primera vez y luego se salvan de la oscuridad permanente debido a una serie de eventos improbables. Pero la teoría más plausible quizá sea que muchas de las obras de Bach se realizaron y estudiaron continuamente después de su muerte; por ejemplo, el Clave bien templado, el cual influyó en generaciones de compositores.

La transmisión de manuscritos para las suites de cello comienza cuando uno de los alumnos favoritos de Bach, el compositor y organista Johann Christian Kittel, ferviente admirador de su maestro y de su estilo compositivo, comparte las obras de Bach con sus propios alumnos, incluido el virtuoso violonchelista y compositor Johann Friedrich Dotzauer.

La otra figura histórica importante es Johann Peter Kellner, quien copió muchas de las obras de Bach a finales de la década de 1720. 

Anna Magdalena y Kellner son las dos fuentes contemporáneas para las suites que han sobrevivido hasta nuestros días.

Dotzauer, pudo haber estado trabajando con una de estas copias o una copia posterior cuando comenzó el estudio de las obras, lo que pudo haber provocado que en 1826 la demanda de la música de Bach y de las obras para el violonchelo en general hubiera crecido hasta el punto que las suites fueran publicadas por Breitkopf & Härtel en 1826. 

Aunque Dotzauer pudo rastrear su estilo musical directamente hasta Bach, en la década de 1820 (100 años después de que Bach compuso las suites), en aquella época los artistas estaban más interesados ​​en adaptar la música al estilo y sabor del tiempo que en atenerse a los gustos de la interpretación Barroca. Del mismo modo, la influyente versión de Dotzauer hizo oscurecer las dos fuentes principales hasta la década de 1960.

Al rastrear la copia encontrada por Casals, vemos que la versión de Dotzauer probablemente la pasó a su alumno, Karl Dreschler, y de allí al alumno de éste, Friedrich Wilhelm Grützmacher, trayendo las suites al siglo XX llenas de marcas, acordes adicionales y adornos que recuerdan la época del cine mudo. Grützmacher, además de ser un violonchelista excepcional, arregló y reordenó una serie de importantes obras históricas, incluyendo el Concierto para Violonchelo en Si bemol mayor de Boccherini. 

En aquel tiempo era común que los compositores adaptaran las obras de Bach, Händel y Boccherini para audiencias contemporáneas, a menudo añadiendo sus propias anotaciones.

Las suites para violonchelo de Bach se convirtieron en una parte permanente del renacimiento de la Música Antigua en la década de 1960, cuando la Sociedad del Patrimonio Musical contrató a Nikolaus Harnoncourt para grabarlas.

Una década después de Harnoncourt, los intérpretes comenzaron a realizar las suites utilizando técnicas históricas en serio, con grabaciones notables como las de Anner Bylsma y Sigiswald Kuijken.

24 de abril de 2016

Das Geläut zu Speyer





Ludwig Senfl (1486 – 1542/43) fue un compositor suizo del Renacimiento, alumno de Heinrich Isaac. Trabajó sobre todo en Alemania, siendo maestro de capilla del emperador Maximiliano I. Así mismo, fue una figura fundamental del desarrollo del estilo polifónico de la música franco-flamenca.

Fue un compositor ecléctico y trabajó tanto la música sacra como la profana. Modeló cuidadosamente su estilo tomando como ejemplo a los compositores franco-flamencos de su anterior generación, especialmente a Josquin. En particular era un gran melodista y sus líneas poseen una lírica apasionada. Técnicamente, su música contiene rasgos arcaicos, como el uso del cantus firmus, que estuvo más en boga en el siglo XV, incluso en ocasiones utiliza la isorritmia. Sin embargo, también utiliza en sus composiciones rasgos típicamente germánicos con pasajes melódicos en paralelo armonizados en intervalos de terceras y sextas.

Escribió numerosos lieder, sobre todo de carácter profano (salvo algunos con texto sacro que escribió para el duque Duke Albrecht de Prusia), que varían ampliamente en carácter, desde la configuración extremadamente simple de un canto firme al los tours-de-force contrapuntísticos, como cánones elaborados y quodlibets.

Su música perduró a través de los años siendo todavía influyente en el siglo XVII.

La obra que proponemos en esta entrada titulada Das Geläut zu Speyer o Das Glaut zu Speyer (En castellano Las campanas de Speyer) interpretada por I Fagiolini, quizá sea la más conocida de Senfl, publicada en la colección de Johannes Ott, Hundert und ainundzwaintig newe Lieder ... lustig zu singen (divertida para cantar) de 1534. Con su constante "tolón, tolón" (en alemán, "gling glan"), que representa el repicar de las campanas de la catedral de Speyer con su incesante repetición de tres acordes –do mayor fa mayor y la menor –, es música de cervecería alemana por excelencia.


Partitura

TEXTO:

[Primus discantus]

Nun kumbt hierher all
und helft mir einmal,
in diesem Saal,
wem’s Läuten g’fall’
und siecht an bald,
treibt wenig G’schall,
Gling, glang...
Nit irret mich,
sunst hör’ auf ich.
Flux fu der dich.
Gling, glang...
Ich mag nicht läuten lang.
Gling, glang...
Bitt’ ich mir sag’,
was ist für Tag,
daß man so läut’.
Gling, glang...
Solch’s G’läut macht mich betör’n,
ich mag mich selbst nit hörn.
Schau’ eben auf,
zeuch gleich mit auf.
Gling, glang...
Nun läut’ zam
in Gottes Nam.
Wer kommen will,
darf G’läuts nit viel,
mag hertreten
ungebeten
zue der Metten.

[Secundus discantus]

Gling, glang...
Laßt mehr angeh’n,
da müeßt ihr zue mir herstehn,
Gling, glang...
Mit unsern Glocken
laßt zammenlocken,
ziecht unerschrocken.
Gling, glang...
Wiewohl zwar Andacht bloß
Gott’sdienst ist groß
geet über ’s G’läut’
am Kirchtag heut’.
Gling, glang...
Die Schuler kommen
schon, Glocken brummen
habt viel Singens,
gilt Anbringens,
so Pfarrer aufsteht,
gen Opfer geht.

[Altus]

Kumbt her all, kumbt her,
und helft mir, Meßner.
Ziecht an, ziecht an,
wehr mag und kann.
Zue dem Fest,
tue das Best’.
Drumb ich bitt’,
spar euch nit.
Jedermann
soll hergon.
Laßt aufgahn,
nicht klagt’ an,
noch nicht fliecht,
ziecht an, ziecht,
streckt die Arm’,
macht euch warm.
Gling, glang...
So Hans und Paul,
ziecht seid nit faul.
Wie schnauft ihr mit dem Maul?
Gling, glang...
Nit ziecht so schnell,
so klingt’s baß hell.
So fein greift drein.
Gling, glang, mar mir maun, bum...
Nun läut’ zammen
in Gott’s Namen,
Wer will kummen,
hat’s vernummen.
An dem Fest heut’
hab’ wir lang g’läut.
Mur maun.

[Tenor]

Mur, maun...
Nun kumbt, ihr Knaben all,
greift an und läut’ einmal,
daß Glockschall’.
Mar mir mur maun...
Streck’ an, streck’ an,
was ein jeder mit der Macht kann.
Mar mer mur maun, gling, glang...
Seht zue mit
und klenkt mit.
Mur maun, gling glang...
So läut’ guet Ding,
daß’s tapfer kling’,
Maus, her an Ring,
das Opfer bring’,
weil man das Amt singt.
Mar mer mur maun.

[Tenor secundus]

Mir, mur, maun...
Ziecht an, lieben gesellen,
die mit mir läuten wöllen.
Mir, mur, maun,
Nu zue diesem Fest
tuet allsambt das Best’,
nehmt hin Strick’ und Seil,
zeicht an resch, mit Eil’.
Mur maun...
So tuet zammsteh’n,
last’s wohl aufgeh’n,
daß so viel zwen.
Gling glang...
Jan’s auch anfang’s.
Jetzt klingt’s wohl und geht ganz recht.
So, so mein Knecht.
Mur maun...
Hui, nun läut’ zusamm
in Gottes Nam’.
Wer kumbt, der kumbt,
Hans, tue dich munter umb,
daß Glock’ entbrumm
und schau’ mit zue,
daß’s Seil nit brechen tue.
Mur maun...

17 de septiembre de 2013

Quodlibet



Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Quodlibet BWV 524

Soprano: Agnes Giebel
Alto: Marie-Luise Gilles
Tenor: Bert van t'Hoff
Bajo: Peter-Christoph Runge

Leonhardt-Consort
Gustav Leonhardt

Quodlíbet (Lat.) "Lo que se quiera", es una composición habitualmente de carácter humorístico que combina diferentes melodías en contrapunto. Usualmente son temas populares acoplados sucesiva o simultáneamente. El término se utilizó por primera vez en Alemania en 1544 y hay dos tipos principales: el quodlibet sucesivo, en el que una voz tiene citas textuales y musicales  mientras que las otras forman un acompañamiento homofónico y el quodlibet simultáneo, en el que se combinan dos o más melodías preexistentes. Son tipos paralelos de quodlibet el Fricassée de Francia, Misticanza o Messanza de Italia, la Ensalada en España y el Medley en Inglaterra.

Un ejemplo muy conocido de Quodlibet se encuentra en el final de las Variaciones Goldberg, Variación Nº 30, de Bach. Otro ejemplo es Galimathias Musicum (KV 32), un quodlíbet a diecisiete partes compuesto por Wolfgang Amadeus Mozart cuando tenía alrededor de diez años de edad.
Este que proponemos arriba de J. S. Bach, es una procesión de diez minutos de duración que incluye textos sin sentido, bromas, juegos de palabras y parodias de otras canciones. En un punto la música imita una chacona y una fuga, y a veces mezcla deliberadamente las líneas corales. Es diferente de cualquier otro trabajo de Bach, hasta el punto de que algunos dudan sobre su autoría. (La partitura se puede ver pinchando en el título bajo el vídeo).

Otro ejemplo de Quodlibet es la obra a seis voces de Francisco de Peñalosa (ca. 1460-1528) Por las sierras de Madrid, del Cancionero Musical de Palacio, en la que el bajo canta en latín las palabras de los Hechos de los Apóstoles loquebantur variis linguis magnalia Dei (y se pusieron -los Apóstoles- a hablar en varias lenguas para alabar las maravillas de Dios) frente a las otras cuatro voces superiores cantan en castellano diferentes melodías profanas de delicado sabor popular. A su vez, todos estos textos cantados se oponen a la glosa instrumental que figura en la voz superior.





Por las Sierras de Madrid
Cancionero Musical de Palacio


Textos:

Por las sierras de Madrid
tengo d'ir,
que mal miedo é de morir.
Soy chequita y...
______________________

Enemiga le soy, madre,
a 'quel cavallero yo.
Mal enemiga le só.
______________________

Vuestros son mis ojos,
Isabel.
Vuestros son mis ojos
y mi coraçón tanbién.
______________________

Aquel pastorcico, madre,
que no viene,
algo tiene en el campo
que le duele.
_______________________

Loquebantur variis linguis
[apostoli] magnalia Dei
[Alleluia, alleluia].




 

9 de agosto de 2011

Die Himmel erzählen die Ehre Gottes



Collegium Vocale, Gent
Philippe Herreweghe


Die Himmel erzählen die Ehre Gottes , (Los cielos declaran la gloria de Dios) fue publicado en 1648 en Dresden y forma parte del Geistliche Chormusik Opus 11.



Heinrich Schütz (1585 – 1672) fue un organista y compositor alemán, generalmente recordado como uno de los más importantes compositores alemanes antes de Johann Sebastian Bach y a menudo considerado uno de los principales del siglo XVII, junto a Claudio Monteverdi.

Schütz nació en Köstritz (Turingia). Su talento musical fue descubierto por Mauricio I de Hesse-Kassel en 1599. Después de formar parte de un coro infantil, fue a estudiar leyes a Marburgo, luego se establece en Venecia entre 1609 y 1613, para estudiar música con Giovanni Gabrieli. Posteriormente realiza una breve práctica como organista, se traslada a Dresde en 1615, donde trabaja como compositor de la corte del Príncipe elector de Sajonia. Conservó su puesto en Dresde hasta el fin de su vida (creando la semilla de lo que actualmente es la Capilla del Estado de Dresde), pero dejó la ciudad en varias ocasiones: en 1628 viaja a Venecia, donde posiblemente se entrevista con Claudio Monteverdi -se cree inclusive que estudió con él-, y en 1633, después de la Guerra de los Treinta Años, interrumpe su actuación en la corte de Sajonia y toma un puesto en Copenhague. Retorna a Dresde en 1641 y permanece allí hasta su muerte en 1672, a la edad de 87 años.

Las composiciones de Schütz muestran la influencia de sus dos principales maestros, Gabrieli (notablemente en el resplandeciente estilo policoral de la escuela veneciana y en su estilo concertante), y Monteverdi. Además recibe la influencia de los compositores de la escuela holandesa del siglo XVI. Su obra más conocida se encuentra en el campo de la música sacra, desde obras solistas con acompañamiento instrumental hasta música coral a capella . Sus trabajos más representativos incluyen sus tres libros de Sinfonías Sacras, los Salmos de David, las Siete palabras de Jesucristo en la Cruz y sus tres series de Pasiones.

La música de Schütz, que al principio resulta progresista, deriva en un estilo simple y muy austero, culminando con sus últimas Pasiones. Algunas consideraciones prácticas permiten entender las causas de este cambio: la Guerra de los Treinta Años devastó la infraestructura musical de Alemania y no existían los medios para interpretar las obras gigantescas al estilo de la Escuela Veneciana, características de sus primeros trabajos.
Schütz fue uno de los últimos compositores que escribió en un estilo modal, con armonías no funcionales a menudo resultantes del juego entre las voces. En contraste, mucha de su música muestra un fuerte empuje tonal cuando encara las cadencias. Su música hace un uso intensivo de la imitación, en la que las entradas se suceden en orden irregular y en intervalos variados. Una característica divertida de Schütz es la creación de intensas disonancias causadas por el movimiento correcto de dos o más voces a través de una armonía implícita. Sobre todo, su música muestra una sensibilidad extrema por los acentos y significados del texto, que a menudo es articulado usando figuras técnicas especiales tomadas de la música poética, que a su vez derivan de las figuras verbales de los retóricos clásicos.

Casi no ha sobrevivido música secular de Schütz, excepto unas pocas canciones domésticas (arien) y ninguna música puramente instrumental (salvo que se contabilicen como tal los breves movimientos instrumentales titulados Sinfonía , que encierran los diálogos en Las siete palabras. A pesar de esto, Schütz tiene la reputación de haber sido uno de los mejores organistas de Alemania.

La influencia de Schütz fue muy importante por traer nuevas ideas musicales desde Italia, influencia que mantuvo sobre los compositores que lo siguieron. El estilo de la escuela de órgano del norte alemán deriva largamente de la obra de Schütz, así como de Jan Pieterszoon Sweelinck. Un siglo después, su legado culminaría en la obra de J.S. Bach.