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30 de septiembre de 2015

Pedro de Lagarto





D'aquel fraire flaco y cetrino
Pedro de Lagarto (Toledo, c.1465 - c.1543)
Grupo SEMA


Cancionero de Palacio (s.XIV - S. XV)

D'aquel fraire flaco y cetrino
guardaos dueñas dél, qu'es un malino.

Ni dexa moça ni casada,
beata, monja ençerrada,
que del no ha sido tentada,
y est'es su ofiçio de contino.

De vidas agenas enquisidor,
de muchos famosos disfamador,
pues dí, de zizañas predicador,
¿siguió San Françisco este camino?

Aunque le vedes flaquillo,
echó en una dueña un frairezillo
yo no quise ir á dezillo
porque fué, señores, su padrino.

Para mantillas i pañales
vendió ó empeñó las Decretales
y él malo con todos sus males,
no tiene juicio divino.

La moça que vee livianilla
no dexa'l buen fraire de seguilla,
y hasta tomalla en la losilla,
jamás no la pierde de tino.

Y tiene tan alto el pensamiento,
los cascos tan llenos de viento,
qu'el quedará sin ningun tiento,
si no le atajan el camino.

[Pues caça d'arena y palo de çiego,
bordón de rromero con braço gallego,
en fraire tan malo que de ti rreniego,
ypróquita, triste i beguino.
En fin, que ni fué ni será ni es
ninguno tan malo ni tan descortes,
y porque después de mí no os quexés,
catá qu'os declaro el camino.


Pedro de Lagarto (Toledo, ca. 1465-ca. 1543) fue chantre, maestro y compositor activo en la Catedral de Toledo durante los últimos años del siglo XV y las primeras décadas del XVI. Conocido en la actualidad como “Pedro de Lagarto” por imitación de los estudios publicados por musicólogo Robert M. Stevenson, no consta tal nominación en fuentes documentales. Durante los años en los que se produjo el entronque dinástico de la monarquía Católica con la dinastía Habsburgo, sus diferentes responsabilidades musicales en la catedral de Toledo le situaron en una posición privilegiada desde la que asistir a la influencia estilística ejercida por la conocida como Escuela de Borgoña sobre las Casas de Castilla y de Aragón.
La reducida obra de Pedro Lagarto se ha transmitido a través de los principales cantorales musicales compilados en la Corona de Castilla durante el reinado católico: el cancionero de la Biblioteca Colombina, el Cancionero musical de Palacio y el cancionero la catedral de Segovia.

En la actualidad no se han localizado documentos sobre su infancia ni sobre su ingreso en la catedral de Toledo, centro al que vinculó su vida eclesiástica y su actividad musical. Según los datos que aporta su testamento entró a formar parte de la institución en 1475, probablemente con una edad no inferior a seis años ni superior a trece.
La primera referencia documental a la figura de Lagarto data de 1489. Ese año se le confía la enseñanza de canto de órgano y contrapunto a los mozos para el servicio del coro, en sustitución del difunto Juan de Triana. Además de la intervención en las ceremonias catedralicias, preparaba en calidad de claustrero el Canto de la Sibila y la fiesta de San Nicolás, conocida como del obispillo, según aparece referido en un libro de memorias del propio Lagarto, aún sin identificar. En aquellos años contó con un asistente, lo que indica la importante carga de trabajo que conllevaban sus funciones (maestro de canto llano y de canto polifónico de los clerizones, maestro de música de los beneficiados, organista circunstancial y corrector de errores durante los oficios). A pesar de ello recibía, como era costumbre, un sueldo inferior a quienes percibían ración musical. Por este motivo, en 1495 se presentó al asiento de cantor tenor en el coro del arzobispo.
A causa de una enfermedad, en 1507 le sucede Juan de Espinosa como maestro claustrero y en 1509 recibe el nombramiento, probablemente honorífico, de maestro de la música. En tal calidad, en 1512 incluyó algunas obras suyas en un libro de polifonía de la catedral, sin que hasta el momento se hayan precisado cuáles. Apenas cinco años después, es designado sucesivamente capellán de la Capilla de los Reyes Viejos (1511), tesorero (1513), capellán de San Pedro (1526) y maestro de ceremonias (1530). En 1536 dicta testamento y en 1543 figura como racionero difunto en el registro de cantores. A su muerte tendría unos ochenta años de edad, y habría estado sesenta y ocho al servicio de la catedral.

La opera omnia de Lagarto, identificada hasta la fecha, la constituyen:
Las cuatro aparecen recogidas en los principales cancioneros musicales del periodo junto a grandes figuras castellanas y francoflamencas, cuyas composiciones gozaron de predicamento en la corte Católica y en las casas nobiliarias de Castilla, especialmente en la de Alba, durante el último tercio del siglo XV.
Los músicos de la capilla borgoñona realizaron diversos viajes a la península Ibérica como miembros de representaciones diplomáticas. Sin embargo, no consta su contacto con las capillas musicales de Aragón y de Castilla hasta el año 1502, cuando, a propósito de los esponsales de la infanta Juana con Felipe I de Habsburgo, las tres ofrecieron una misa conjunta en la catedral de Toledo. En aquel momento Lagarto ostentaba todos los cargos relacionados con la enseñanza musical en el templo primado por lo que se revela como un espectador excepcional de la consolidación de aquella genuina, y decisiva, convergencia estilística.

Fuente

13 de marzo de 2014

Con amores, la mi madre




Juan de Anchieta (c.1462 - 1523)
Cancionero Musical de Palacio - (S. XV/XVI)

The Sixteen
Harry Christophers

Partitura

Con amores, la mi madre,
con amores m´adormi.

Así dormida soñaba,
lo qu´el corazón velaba,
Qu´el amor me consolaba,
Con mas bien que merecí.

Adormecióme el favor,
Que amor me dió con amor,
dió descanso a mi dolor,
la fe con que le serví.

Juan de Anchieta (Azpeitia (Guipúzcoa), ca. 1462 - Azpeitia, 30 de julio de 1523), sacertote y compositor español del Renacimiento.
Fue cantor en la capilla real de Isabel la Católica (1489-1495), maestro de capilla de su hijo, el príncipe Juan (1495-1497) y —tras la muerte de Isabel en 1504— capellán y cantor de su hija Juana la Loca. Anchieta viajó a Flandes como miembro del séquito de Juana y también pasó por Inglaterra durante el viaje de vuelta en 1506 junto con la capilla de su marido, Felipe el Hermoso, a la que pertenecían compositores tan prestigiosos como Pierre de la Rue y Alexander Agricola. Por una declaración de Carlos V de 1519 se sabe que Anchieta dejó de servir a Juana en Tordesillas ese año debido a la avanzada edad del músico, y poco después se retiró.
La presencia significativa de obras de Anchieta en un manuscrito de la Catedral de Segovia, que contiene abundante repertorio franco-flamenco, indica no sólo el liderazgo de Anchieta entre los compositores españoles de música religiosa de la época, sino también que probablemente sus conexiones internacionales podrían remontarse a un período anterior a su contacto con la capilla flamenca de Felipe el Hermoso. Aunque se supone que durante los años en que estuvo al servicio de las capillas palaciegas debió de componer un número de obras mucho mayor, hoy en día solamente pueden atribuírsele con certeza las dieciséis composiciones que aparecen en los manuscritos asociadas con su nombre. Gracias al Cancionero de Palacio, la recopilación del repertorio musical de la capilla real copiada aproximadamente entre los años 1500 y 1520, han llegado hasta nosotros cuatro obras polifónicas atribuidas a Juan de Anchieta, todas ellas compuestas a partir de poemas en lengua castellana. Tres de estas obras presentan la forma del villancico: una de ellas, la que comienza con el verso Con amores, la mi madre, aparece compuesta a cuatro voces, mientras que las otras dos, Doncella madre de Dios y Dos ánades madre, figuran como obras a tres partes. Junto a ellas aparece también en este cancionero una cuarta obra supuestamente compuesta por Anchieta: el romance a cuatro voces En memoria d’Alixandre. El resto de la producción musical de Juan de Anchieta corresponde al repertorio litúrgico y consiste tres misas, dos Magnificat, cuatro pasiones, alrededor de catorce motetes (algunos de atribución dudosa) y cuatro obras en castellano. 

Versión instrumental del villancico.



Ensemble Accentus
Thomas Wimmer.

El Cancionero de Palacio (Madrid, Biblioteca Real, MS II - 1335), llamado a veces Cancionero Musical de Palacio (CMP) y también conocido como Cancionero de Barbieri, es un manuscrito español que contiene música del Renacimiento. Las obras que posee están recopiladas durante un periodo de unos cuarenta años, desde el último tercio del siglo XV hasta principios del XVI, tiempo que coincide aproximadamente con el reinado de los Reyes Católicos.
Alojado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, el Cancionero de Palacio (1474-1516), reúne más de cuatrocientas composiciones de diversos autores amén de un buen número de otros innominados. Juan del Encina (1468 - 1529) -poeta, dramaturgo y músico salmantino- destaca por encima de los demás con unas sesenta obras. El Cancionero constituye una antología de la canción polifónica que se pudo escuchar durante el reinado de los Reyes Católicos. De hecho, la corte de Isabel y Fernando se convirtió en centro de la actividad musical, y atrajo a muchos instrumentistas y compositores en su mayoría españoles. No hay que pensar por ello que estas canciones se escuchaban exclusivamente en la corte. Diversidad de escenarios e instrumentación, según disponibilidad y contexto, estaban probablemente a la orden del día.
Recopilado, como decíamos, durante al menos un periodo de cuarenta años, evidencia cambios en estilo y forma y acoge gran cantidad de temas (histórico-político, caballeresco, amoroso, religioso, etc.), así como diversas formas musicales, desde elaboradas piezas hasta sencillas composiciones de marcado carácter popular. Aunque la mayoría de las canciones están en castellano, también encontramos algunas en francés o portugués, y otras que mezclan idiomas como el estrambote Fata la parte.

Fuentes:
Lucía Díaz Marroquín
YouTube 
Wikipedia

17 de septiembre de 2013

Quodlibet



Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Quodlibet BWV 524

Soprano: Agnes Giebel
Alto: Marie-Luise Gilles
Tenor: Bert van t'Hoff
Bajo: Peter-Christoph Runge

Leonhardt-Consort
Gustav Leonhardt

Quodlíbet (Lat.) "Lo que se quiera", es una composición habitualmente de carácter humorístico que combina diferentes melodías en contrapunto. Usualmente son temas populares acoplados sucesiva o simultáneamente. El término se utilizó por primera vez en Alemania en 1544 y hay dos tipos principales: el quodlibet sucesivo, en el que una voz tiene citas textuales y musicales  mientras que las otras forman un acompañamiento homofónico y el quodlibet simultáneo, en el que se combinan dos o más melodías preexistentes. Son tipos paralelos de quodlibet el Fricassée de Francia, Misticanza o Messanza de Italia, la Ensalada en España y el Medley en Inglaterra.

Un ejemplo muy conocido de Quodlibet se encuentra en el final de las Variaciones Goldberg, Variación Nº 30, de Bach. Otro ejemplo es Galimathias Musicum (KV 32), un quodlíbet a diecisiete partes compuesto por Wolfgang Amadeus Mozart cuando tenía alrededor de diez años de edad.
Este que proponemos arriba de J. S. Bach, es una procesión de diez minutos de duración que incluye textos sin sentido, bromas, juegos de palabras y parodias de otras canciones. En un punto la música imita una chacona y una fuga, y a veces mezcla deliberadamente las líneas corales. Es diferente de cualquier otro trabajo de Bach, hasta el punto de que algunos dudan sobre su autoría. (La partitura se puede ver pinchando en el título bajo el vídeo).

Otro ejemplo de Quodlibet es la obra a seis voces de Francisco de Peñalosa (ca. 1460-1528) Por las sierras de Madrid, del Cancionero Musical de Palacio, en la que el bajo canta en latín las palabras de los Hechos de los Apóstoles loquebantur variis linguis magnalia Dei (y se pusieron -los Apóstoles- a hablar en varias lenguas para alabar las maravillas de Dios) frente a las otras cuatro voces superiores cantan en castellano diferentes melodías profanas de delicado sabor popular. A su vez, todos estos textos cantados se oponen a la glosa instrumental que figura en la voz superior.





Por las Sierras de Madrid
Cancionero Musical de Palacio


Textos:

Por las sierras de Madrid
tengo d'ir,
que mal miedo é de morir.
Soy chequita y...
______________________

Enemiga le soy, madre,
a 'quel cavallero yo.
Mal enemiga le só.
______________________

Vuestros son mis ojos,
Isabel.
Vuestros son mis ojos
y mi coraçón tanbién.
______________________

Aquel pastorcico, madre,
que no viene,
algo tiene en el campo
que le duele.
_______________________

Loquebantur variis linguis
[apostoli] magnalia Dei
[Alleluia, alleluia].




 

23 de junio de 2013

Nunca fue pena mayor





Nunca fue pena Mayor, Juan de Urrede
Capella de Ministrers


Nunca fue pena mayor
ni tormento tan estraño,
que iguale con el dolor
que resçibo del engaño.

Y este conosçimiento
faze mis dias tan tristes,
en pensar el pensamiento
que por amores me distes.

Y me faze por mejor
la muerte con menor daño
que el tormento y el dolor
que resçibo del engaño.


Juan de Urrede también llamado Juan de Urreda o Johannes de Wreede (c. 1430 - c. 1482) fue un cantante y compositor flamenco en activo en España al servicio del Duque de Alba y de los Reyes Católicos.

Nació en Brujas y fue bautizado con el nombre de Johannes de Wreede. Su padre, Rolandus de Wreede, fue organista en San Donaciano hasta 1482. En 1451 Johannes fue rechazada su pasantía en San Donaciano, basándose en que padre e hijo no podían trabajar en la misma institución, pero en 1457 consiguió un cargo similar en la iglesia de Nuestra Señora. Su nombre desaparece de los registros en 1460, y se deduce que fue entonces cuando partió desde Brujas hacia España, a pesar de que no vuelve a aparecer hasta 1476, cuando se le paga como miembro de la casa de García Álvarez de Toledo, el primer duque de Alba, que era primo del rey Fernando.
El 17 de junio de 1477 fue nombrado cantante y maestro de capilla de la Capilla Real de Aragón. Según reflejan los libros de cuentas de la casa real su contrato se prolongó al menos hasta 1482. En ese periodo, parece que también solicitó una cátedra en la Universidad de Salamanca, una posición que no consiguió.
No se conservan registros de Urrede a partir de 1482, si bien faltan registros de casa real correspondientes al período inmediatamente posterior a esta fecha. Se cree que Urrede pudo fallecer en el período comprendido entre 1482 y 1484, aunque hay alguna evidencia que sugiere que pudo haber vivido más tiempo.


Compuso varios arreglos del Pange Lingua, en su mayoría basadas en la melodía original mozárabe compuesta por Santo Tomás de Aquino. Una de sus composiciones para cuatro voces fue ampliamente interpretada en el siglo XVI y se convirtió en la base de una serie de obras para tecla y misas escritas por compositores españoles. Aunque escribió canciones sacras, alcanzó más renombre debido a sus canciones cortesanas.
Obras sacras
  • Kyrie ‘Spiritus et alme’, Gloria ‘Spiritus et alme’, a 4 voces, de la Misa de Beata Virgine.
  • Magnificat (sexto tono), a 4 voces; ‘Quia fecit’, ‘Esurientes’.
  • Nunc dimittis, a 3 voces.
  • Pange lingua, a 4 voces, dos versiones.
Obras profanas
  • De vos y de mi quexoso, a 3 voces.
  • Muy triste será mi vida, a 3 voces.
  • Nunca fue pena mayor, a 3 voces.
Su obra más popular quizá sea la obra que proponemos al principio de esta entrada: la chanson Nunca fue pena mayor, con letra atribuída al duque de Alba, hacia 1470. La melodía es posible que esté basada en una obra popular de la época. Sobre esta canción varios maestros compusieron sus misas parodia, como es el caso de Pierre de la Rue o Francisco de Peñalosa. Bartolomeo Tromboncino también copió el comienzo de la obra en su Nunqua fu pena magiore. La bella canción está escrita tres partes y su popularidad hizo que también se interpretarse en obras de teatro, como alguna de Gil Vicente. 

Seguidamente proponemos otra de sus obras profanas: Muy triste será mi vida, interpretada por el Ensemble Gilles Binchois



Muy triste será mi vida
los días que non vos viere;
y mi persona vencida
del dolor de la partida,
morirá quando muriere.

Y bivirán los pensamientos
que con vos siempre he tenido;
no morirán los tormentos
dados sin meresçimientos
que de vos he rescevido.

Pues será ya conosçida
mi vida quánto vos quiere;
y mi persona vencida
del dolor de la partida,
morirá quando no os viere.

25 de agosto de 2012

Música en la corte de Carlos V



MÚSICA EN LA CORTE DE CARLOS V
Concierto celebrado el 20 de septiembre de 2000, en la iglesia de Saint-Leu, Amiens (France), dentro del XIII Festival des Cathédrales de Picardie.

Orphenica Lyra:

Guido Balestracci (Viola de gamba soprano)
Alba Fresno (Viola de gamba tenor)
Ventura Rico (Viola de gamba bajo)
Eligio Quinteiro (Guitarra)
Fernando Paz (Flautas)
Pedro Estevan (Percusión)

Nuria Rial (Soprano)
Carlos Mena (Contratenor)
José Miguel Moreno (Vihuela y dirección)

PROGRAMA:

Diego Pisador : Romance de Abindarráez: "La mañana de San Juan" ("Libro de música de vihuela", S. XVI)
Cristóbal de Morales- Fuenllana : De Antequera sale el moro ("Orphenica Lyra", S. XVI)
Claudin de Sermisy- Fuenllana: Tan que vivray ("Orphenica Lyra", S. XVI)
Anónimo : Rodrigo Martínez ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
Diego Ortiz : Dos 'Recercadas' ("Tratado de Glosas", S. XVI)
Anónimo : Al alva venid ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
Luys de Narváez : Diferencias sobre Guárdame las Vacas ("Los seys libros del Delphin"; S. XVI)
Anónimo: Dindirindin ("Cancionero de Montecassino", S. XV)
Mateo Flecha "El Viejo" : Buscad d' hoy más (Ensalada "La Justa") ("Las Ensaladas de Flecha", S. XVI)
Mateo Flecha "El Viejo" : Ande, pues, nuestro apellido (Ensalada "La Bomba") ("Las Ensaladas de Flecha", S. XVI)
Giacomo Fogliano : L' amor, dona, ch' io te porto ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
¿Alonso Mudarra : Romanesca? ("Tres libros de música en cifra para vihuela", S. XVI)
Diego Ortiz : Recercada segunda sobre el passamezzo moderno ("Tratado de Glosas", S. XVI)
Mateo Flecha "El Viejo" : ¡Assí, assí, cuerpo de nos! (Ensalada "El Iubilate") ("Orphénica Lyra", S. XVI)
Juan Vásquez- Fuenllana : Duélete de mi señora ("Orphenica Lyra", S. XVI)
Juan Vásquez- Fuenllana : De los álamos vengo ("Orphenica Lyra", S. XVI)
Juan Vásquez- Fuenllana : Morenica dame un beso ("Orphenica Lyra", S. XVI)
Juan del Encina : Más vale trocar ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
Juan del Encina : Si habrá en este baldrés ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)
Alonso Mudarra: Fantasía X que contrahaze la harpa en la manera de Ludovico ("Tres libros de música en cifra para vihuela", S. XVI)
Anónimo : A los maytines era ("Cancionero de la Colombina", S. XV)
Anónimo : Niña y viña ("Cancionero de la Colombina", S. XV)
Juan del Encina : Oy comamos y bebamos ("Cancionero de Palacio", S. XV/XVI)

Carlos V recibió una educación musical acorde con su condición de soberano: exquisita y completa; estas cualidades hicieron que su capilla musical ejemplificara la grandeza del soberano, y que ciertos músicos asalariados suyos de gran prestigio como Cabezón fueran el baluarte de su poder cultural.

En cuanto a su propia formación musical, ésta fue lo bastante amplia en su juventud como para poder escoger los futuros músicos de su capilla y formar la primera capilla hispano-flamenca con lo mejor de su época. La formación musical básica vino de la mano de su propia familia: su padre Felipe el Hermoso, su tía y primera tutora Margarita de Austria, y su profesor Enrique de Bredemers. Desde que salió para proclamarse rey de España en 1517, llevó consigo su capilla flamenco-borgoña -de Bruselas-, dirigidos por el músico Nicolás Gombert, que se especializaría en repertorio musical vocal polifónico; en cambio, para la creación y ejecución de música instrumental, creó otra capilla compuesta exclusivamente por músicos españoles, adscritos a la casa real de Castilla.

Con su matrimonio con Isabel de Portugal se llegó a constituir una nueva capilla musical formada por cantores y ministriles portugueses y españoles, que fue asimilada con la ya existente en la corte real de Madrid y que había pertenecido a la madre de Carlos I, la reina Juana la Loca. Músicos españoles destacados de esta nueva capilla fueron el organista Antonio de Cabezón y el maestro Mateo Fernández, el clavicordista Francisco Santiago Pérez, el afinador Aloi, los cantores Lope de Armento, Martín López, Antón, Zorita, Arellano y Espinosa y los compositores José Bernal y Jorge de Montemayor.

Gracias a estas capillas musicales, la corte de los infantes españoles fue, en el s. XVI, la más afamada.

(Matilde Olarte)

Vídeo: Belarmo

16 de junio de 2012

Una Sañosa Porfía



Juan del Encina (1468 - 1529).
Cancionero Musical de Palacio ((S. XV/XVI).

La Capella Reial de Catalunya
Hespérion XX
Director: Jordi Savall.


Una sañosa porfía
sin ventura va pujando,
ya nunca tuve alegría,
ya mi mal se va ordenando.

Ya fortuna disponía
quitar mi próspero mando,
qu'el bravo León d'España
mal me viene amenazando.

Su espantosa artillería,
los adarves derribando,
mis villas y mis castillos,
mis ciudades va ganando.

La tierra y el mar gemían
que viene señoreando,
sus pendones y estandartes
y banderas levantando.

La muy gran caballería
hela, viene relumbrando,
sus huestes y peonaje
el aire viene turbando.

Las mezquitas de Mahoma
en iglesias consagrando,
las moras lleva cativas
con alaridos llorando.

Al cielo dan apellido,
¡Viva el gran Rey don Fernando!,
¡Viva la muy gran leona,
Alta Reina prosperando!.

Una generosa Virgen
esfuerzo les viene dando,
un famoso caballero
delante viene volando.

Con una cruz colorada
y una espada relumbrando,
d'un rico manto vestido
toda la gente guiando.


Una Sañosa Porfía

Es un poema en el que Boabdil, el último rey musulmán de Granada, cuenta desde su perspectiva, cómo ve acercarse poco a poco la invencible potencia que le llevará a su ruina. 
El poema está escrito en presente, la rima consonante recae casi siempre en un gerundio, lo que hace que el poema dé la impresión de un continuo, progresivo y rotundo movimiento, desde la artillería que se oye a lo lejos, cuyo estruendo va creciendo paulatinamente, a las tropas enemigas, que ya se ven, a los moros vencidos y a aquellas fuerzas tanto terrenales como divinas que lo mueven todo. 
Todo esto queda realzado por la emotividad, la parsimonia y la solemne elegancia de la música de Juan del Encina. Gracias a ella, los versos quedan sin duda mejorados. 
El cielo, la tierra, el mar, los ejércitos, la guerra, los reinos, la caballería, los plebeyos, los cristianos y los moros, las mezquitas y las iglesias, la sumisión de los vencidos, la nobleza de los reyes Isabel y Fernando, la desdicha del triste Boabdil, la Virgen y el Apóstol Santiago: todo un cuadro presidido por la Fortuna como manifestación del orden de la Divina Providencia.

Juan del Encina

Humanista, poeta, músico y autor teatral considerado uno de los padres del teatro español, no se conocía en toda Europa persona donde la simbiosis entre poesía y música fuera tan perfecta, desde Machaut.
Nació en Salamanca en 1468, se licenció en derecho en la Universidad de su ciudad natal e hizo las órdenes menores, pero no parece que tuviera prisa por ordenarse sacerdote. Tal vez por ello no duró mucho en su primer trabajo como capellán de coro de la catedral de Salamanca, lo cual en realidad fue una suerte para la lírica española.
Encontró trabajo en el palacio de la familia Alba, en Alba de Tormes, donde se ocupó de la organización y dirección de los espectáculos dramáticos y de las audiciones musicales para los duques y su corte. De esa época datan la mayoría de sus canciones, villancicos y romances, así como sus entremeses y autos sacramentales por los que es hoy en día conocido.
Viaja a Roma, donde el papa Alejandro VI, español, lo recibe con grandes halagos y le concede algunas prebendas y beneficios eclesiásticos. 
En 1519 se ordena finalmente sacerdote, después de sufrir una crisis espiritual, que le hace renegar de su pasada vida cortesana, estableciéndose como Prior de la catedral de León, donde fallecerá 11 años más tarde.
Su producción siendo mayoritariamente profana, comprende sesenta y una canciones (música y texto), entre las que cultivó las tres formas menores de la época, romance, villancico y canción. Algunos de sus más bellos villancicos son de temática religiosa, entre ellos ¿A quien debo yo llamar?. Algunos tienen fuerte sabor popular, es el caso de Hoy comamos y bebamos, del que puedes escuchar un fragmento; otros son de temática más elevada, como ejemplo Soy Contento y Vos Servida o Pues que Jamás Olvidaros. Todas guardan una impronta común, un sello de fábrica que tiene la sencillez como divisa, un perfecto acoplamiento de la frase literaria a la musical, que casi siempre finaliza con un melisma.
Por lo que respecta al aspecto vertical de sus canciones, es de destacar la ausencia casi total de complicaciones contrapuntísticas, siendo su textura homófonica, en beneficio de la claridad del mensaje poético.


(Madrid, Biblioteca Real, MS II - 1335), llamado a veces Cancionero Musical de Palacio (CMP) y también conocido como Cancionero de Barbieri, es un manuscrito español que contiene música del Renacimiento. Las obras que posee están recopiladas durante un periodo de unos cuarenta años, desde el último tercio del siglo XV hasta principios del XVI, tiempo que coincide aproximadamente con el reinado de los Reyes Católicos.
Alojado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, el Cancionero de Palacio (1474-1516), reúne más de cuatrocientas composiciones de diversos autores amén de un buen número de otros innominados. Juan del Encina (1468 - 1529) -poeta, dramaturgo y músico salmantino- destaca por encima de los demás con unas sesenta obras. El Cancionero constituye una antología de la canción polifónica que se pudo escuchar durante el reinado de los Reyes Católicos. De hecho, la corte de Isabel y Fernando se convirtió en centro de la actividad musical, y atrajo a muchos instrumentistas y compositores en su mayoría españoles. No hay que pensar por ello que estas canciones se escuchaban exclusivamente en la corte. Diversidad de escenarios e instrumentación, según disponibilidad y contexto, estaban probablemente a la orden del día.
Recopilado, como decíamos, durante al menos un periodo de cuarenta años, evidencia cambios en estilo y forma y acoge gran cantidad de temas (histórico-político, caballeresco, amoroso, religioso, etc.), así como diversas formas musicales, desde elaboradas piezas hasta sencillas composiciones de marcado carácter popular. Aunque la mayoría de las canciones están en castellano, también encontramos algunas en francés o portugués, y otras que mezclan idiomas como el estrambote "Fata la parte".

Partitura

24 de septiembre de 2011

Dale, si le das...

¡Dale, si le das,
moçuela de Carasa!
¡Dale, si le das
que me llaman en casa!

Una moçuela de Logroño
mostrado me avía su co...
po de lana negro que hilava.

Dale,si le das...

Otra moçuela de buen rrejo
mostrado me á su pende...
con qu'ella se pendava.

Dale, si le das..

Otra moçuela, Teresica,
mostrado me á su cri...
atura que llevava bien criada.

Dale, si le das...

Por virgen era tenida,
mas çierto ella estava bien ho...
yosa de viruelas la su cara.

Dale, si le das...

Pidiérame de comer;
yo primero la quisiera ho...
rrar un sayuelo que llevava.

Dale, si le das...

Yo subiérala en un mulo:
mostrado me avía su ojo de cu...
clillo que llevaba en su jaula.

Dale, si le das...

Ella por subir muy quedo,
soltósele un gran pe...
daço de pan que llevava en su halda.

Dale, si le das...

Y ella me mostró un rrendajo;
yo atestélle mi cara...
peruça colorada para la bailla.

Dale, si le das...

Anónimo CANCIONERO DE PALACIO (s.XV-XVI)

Intérpretes: Capella Virelai (Jordi Reguant)

5 de septiembre de 2011

LA BELLA MALMARIDADA



LA BELLA MALMARIDADA - Gabriel Mena (S. XV/XVI).
Cancionero Musical de Palacio.
Hespérion XX - Director: Jordi Savall.

Letra:

La bella malmaridada,
de las más lindas que yo vi,
miémbresete quán amada,
señora, fuiste de mí.

Mira cómo por quererte
tienes al cabo mi vida,
y, si tú fueras servida,
dichosa fuera mi suerte.
Mas pues no te pena nada
quanto yo peno por ti,
miémbresete quán amada,
señora, fuiste de mí.

Mirarás qu'en tu serviçio
es ya pasada mi vida.
Siendo tú d'ello servida,
fuere ninguno con beneficio.
Mas pues no se te dió nada
quanto yo pasé por ti,
miémbresete quán amada,
señora, fuiste de mi.

¡Triste de ti que padeçes
mil enojos cada ora,
En poder de quien ynora
lo mucho que tu mereçes!
Tú lloras de malcasada,
yo porque te conocí
Si ás de tener amado,
señora, tomes a mi.

Mira cómo por quererte
tienes al cabo mi vida,
y, si tú fueras servida,
dichosa fuera mi suerte.

La bella malmaridada,
de las más lindas que yo vi,
miémbresete quán amada,
señora, fuiste de mí.

29 de julio de 2011

Allá se me ponga el sol



Allá se me ponga el sol
Juan Ponce (c.1460-1521)
Cancionero Musical de Palacio

Allá se me ponga el sol
do tengo el amor.

Allá se me pusiese
do mis amores viese
antes que me muriese
con este dolor.

Allá se me avayase
do mi amor tocase
antes que me finase
con este rencor.

Allá se me ponga el sol
do tengo el amor.

Música Antigua
Eduardo Paniagua


El Cancionero musical de Palacio es un manuscrito de fines del siglo XV y principios del XVI, en papel de 19 x 14 cm con siete u ocho pautados por página. Fue copiado por una sola mano, en tinta negra, con la foliación en tinta roja, de la época; la encuadernación, en piel, es moderna. La numeración original llega hasta el folio CCCIII. Se conserva en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, con la signatura 2-1-5. En la Biblioteca Nacional se conserva un manuscrito realizado por José Cobeña en 1870, por encargo de Barbieri. Se trata de una copia moderna en un volumen de 304 folios. 
El Cancionero musical del siglo XV y XVI, que aquí exponemos bajo el título del vídeo, es la edición hecha por Barbieri en 1890, en la que dividió la colección en cinco grupos: números 1 a 277, obras serias y amatorias; 278 a 314, religiosas; 315 a 344, históricas y caballerescas; 345 a 396, pastoriles, y 397 a 460, de otros géneros. Esto quiere decir que Barbieri no siguió el orden del manuscrito original. El Cancionero musical de Palacio es una antología del repertorio de la corte española entre 1490 y 1505. Recoge la música de cámara y parte de la música religiosa en la corte de los Reyes Católicos e incluso en la del duque de Alba, donde trabajó Juan de la Encina. 
El conjunto de piezas conservadas, 458 de las 548 que aparecen en el índice, es el más amplio que haya llegado a nosotros y contiene villancicos, romances, unas cincuenta canciones a tres y cuatro voces y otras piezas.




Otra versión interpretada por Delia Agúndez y Cinco Siglos

30 de junio de 2011

Pedro, bien te quiero



Juan del Encina (1468-1530)
Cancionero de Palacio


-Pedro, bien te quiero,
maguera vaquero.

-Has tan bien baylado,
corrido y luchado,
que m' has namorado,
y de amores muero.

-Alafé, nuestr'ama,
ya suena mi fama,
y aún pues, en la cama
soy muy más artero.

-No sé qué te diga.
Tu amor me fatiga;
tenme por amiga,
sé mi compañero.

-Soy en todo presto,
mañoso y dispuesto,
y en ver vuestro gesto
mucho más me esmero.

-Quiero que me quieras,
pues por mí te esmeras.
Tengamos de veras
amor verdadero.

-Nuestr'ama señora,
yo nací en buen ora.
Ya soy desde agora
vuestro por entero.