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4 de septiembre de 2015

Nuper rosarum flores





Nuper rosarum flores
Guillaume Dufay (1397-1474)
Huelgas Ensemble
Paul Van Nevel

Este motete compuesto por Guillaume Dufay entre 1435 y 1536 para la consagración de la Basílica de Santa María del Fiore de Florencia por el papa Eugenio IV  el 25 de marzo de 1436, constituye la culminación de la ciencia musical medieval, iluminado mediante un colorido armónico propio ya de la sensibilidad renacentista.
Pone en música un poema latino expresamente compuesto para la consagración de la basílica (uno de los grandes hitos arquitectónicos del Renacimiento italiano), en la que el pueblo de Florencia ofrece el templo a la Virgen para que ésta actúe como intercesora y benefactora de la ciudad. 

Escrito a cuatro voces, cuenta con dos tenores. Es decir, dos de las voces entonan (=tienen, =tenere) un cantus firmus preexistente: el incipit del introito gregoriano Terribilis est sicut iste (¡Qué lugar tan terrible es este!), que cita el pasaje de la Biblia en la que Jacob ve en sueños el reino de los cielos (Génesis, 28:16-17).
La obra alterna pasajes a dos voces (bicinia, entonadas por las voces superiores, el triplum y el motetus) y pasajes a cuatro voces, en los que ambos tenores se unen a las anteriores. Cada par de voces exhibe -como es habitual en la polifonía medieval- características muy distintas: Así, mientras las voces superiores se mueven en valores rápidos y sincopados, formando un tejido contrapuntístico constante, los tenores se mueven en valores lentos, entrecortándose entre sí para formar un imponente hoquetus a cámara lenta.
Existe la duda de si las relaciones numéricas usadas por Dufay sean independientes o por el contrario  exactas a las proporciones de la catedral florentina (o quizá de la cúpula de Brunelleschi). Lo que sí es cierto es que la secuencia numérica de la base de la estructura de la obra se articula en cuatro secciones cuyas duraciones corresponden a una secuencia de 6-4-2-3.


El motete (del francés motet, y éste de mot: 'palabra, mote') es una composición polifónica nacida en el siglo XIII para cantar en las iglesias, de texto comúnmente bíblico. Hasta el siglo XVII seguía siendo una de las formas musicales más importantes de la música polifónica.
En el siglo XV y siglo XVI se expande como pieza vocal polifónica sin acompañamiento instrumental (a capella), con carácter dramático e imitativo.

El uso medieval del término motete corresponde a una composición vocal a varias voces, definida no tanto por su función sino por su forma particular: estaba basada sobre una melodía litúrgica dada (es decir, no original, no compuesta especialmente) llamada 'ténor', la cual podía ser cantada o tal vez tocada con algún instrumento, ya que incluso en algún caso esto se indica claramente (como en el 'In seculum viellatoris' del Codex Bamberg, por ejemplo). En ocasiones, incluso en obras de uso religioso, la melodía dada era de origen profano. En ese sentido el motete sucedió al conductus, incluso en su vertiente más reivindicativa.
El motete pasa a convertirse en el género musical más importante del siglo XIII; a partir de 1250, sólo queda esta forma (prácticamente se dejan de componer conductus y organum). Su origen se encuentra en un tipo de 'tropo vertical', sobre los Tenores o las partes de organum o discantus. Se les añade un texto nuevo (y diferente, incluso en distinto idioma), y se les llama Duplum y Motetus (y si hay más voces, Triplum, Quadruplum, etc.), como se verá más adelante.
No se puede afirmar que el motete sea una forma musical, ya que, rigurosamente, esta denominación la desarrollan los teóricos y compositores del siglo XVIII, se podría designar como un género musical.
El motete desarrollado a partir del organum, normalmente a partir de los de Perotin, añade un texto silábico para las voces superiores (el mismo texto para todas ellas). Entonces, su forma es muy similar a la del conductus: se le llama motete-conductus. Éste, sin embargo, no gozó de evolución posterior.
La evolución del motete surge de las letras añadidas a las cláusulas (secciones de discanto) de los antiguos organa. Los más primitivos ejemplos son cláusulas de discanto a dos voces en las que al duplum se le añade un texto religioso en latín que comenta el canto. A partir de ahí, se encuentran composiciones a tres (esto era lo más frecuente en la época) o cuatro voces, creadas a partir de cláusulas sustitutivas: se le añade un texto diferente a cada una de las voces superiores (incluso en diferentes idiomas). Aparece así una característica muy importante del motete de esta época: la politextualidad. Con el tiempo, se añadirían textos profanos en francés a las voces superiores, lo que hizo que el motete se convirtiera en una forma independiente y saliera del contexto litúrgico, con lo cual comienza la existencia de música profana polifónica (aunque realmente se desconoce todavía su uso práctico concreto).
La evolución del motete en la historia de la música fue muy curiosa: su origen fue sacro, pasó a ser profano y luego volvería a ser sacro. El término motete se comienza a utilizar cuando pierde su uso litúrgico ("mot" significa "palabra" en francés). Incluso existen motetes bilingües en los cuales el duplum puede ir en latín y llevar texto religioso, y el triplum, en francés y texto profano. Los textos no tenían que ver nada entre sí, pero sólo en apariencia, ya que normalmente habían sido seleccionados para crear complicados simbolismos, relaciones y metáforas entre sus significados (como ya encontrábamos en los conductus).
En la segunda mitad del siglo XIII existe un motete con tres voces diferenciadas, cada una con un texto y un carácter distintos. Es el motete característico de Franco de Colonia. En este motete, el tenor va en valores más largos y tiene texto en latín mínimo (se trata de un cantus firmus). Por encima del tenor estaba el duplum, con texto profano en francés de carácter melancólico, y en la parte superior, se encontraba el triplum, que lleva texto profano en francés, pero de carácter más alegre y de ritmo más rápido.
Con estos motetes había un problema, ya que el sistema rítmico modal que se utilizaba hasta entonces en los organa no era el más adecuado. El texto de las voces superiores era ahora silábico (siendo difícil adaptar el texto y reconocer el modo rítmico), por lo que en la segunda mitad del siglo XIII se empieza a desarrollar un tipo de notación mensural que indica el valor absoluto de las notas independientemente del lugar donde se encontrasen (en su mayor parte). El primer tratado en el que aparece este tipo de notación es el Ars cantus mensurabilis, de Franco de Colonia.
Los motetes dejan de escribirse en forma de partitura (es decir, una voz sobre otra) y se escriben en formato de libro de coro, normalmente a doble página (el duplum un lado, el motetus en el otro y el tenor bajo los dos). Es posible que este cambio, en parte, se diera porque los pergaminos eran escasos y caros (aparte, el tenor ocupaba menos espacio que las voces superiores)
Una técnica compositiva usada frecuentemente al final de los motetes era el hoquetus ("eco", "hipo", "hueco"), en la cual, las voces se contestaban silencio contra nota, alternativamente. Algunas composiciones eran casi completamente hoquetus.

Ya a finales del siglo XIV, aunque especialmente en el XV y XVI, con la Escuela de Borgoña el motete recobra su carácter sacro, deja de ser politextual, y se convierte en una composición continua, sobre un solo texto y sin cantus firmus. Aparece el motete para voz solista, con acompañamiento instrumental. En la segunda mitad de siglo, los compositores franco-flamencos hacen del motete un género tan importante como la misa. Se convierte en una composición coral sobre cantus firmus, a la que Josquin des Prés da su forma definitiva dentro de la polifonía renacentista.


Fuentes:
Historia de la Música Online 
Andrea Scalia
Wikipedia

11 de noviembre de 2013

Pavana - Gallarda



Luis de Milán (antes de 1500 - después de 1561), también conocido como Lluís del Milà, Lluís Milà, Luys Milán, Luis Milán o Luys de Milán, fue un compositor y vihuelista español del Renacimiento. Es conocido por ser el primer compositor que publicó música para vihuela y uno de los primeros en dar instrucciones para marcar el tempo en la música. Probablemente nació, murió y vivió la mayor parte de su vida en Valencia, aunque no contamos con noticias fidedignas de ello. Su familia era de origen aristocrático. Sus padres fueron Luys de Milán y Violante Eixarch.
Viajó a Portugal, donde estuvo en la corte de Juan III, a quién dedicó su libro El Maestro. Hay indicios de que también viajó a Italia. Sin embargo, el centro musical que acaparó las actividades musicales de Milán fue Valencia, principalmente en la corte virreinal de Fernando de Aragón, Duque de Calabria y Germana de Foix, donde estuvo hasta 1538.
Milán publicó tres obras a lo largo de su vida, todas ellas en Valencia. De ellas sólo la segunda contiene música:

El Cortesano, en 1561. Inspirado en la obra del mismo nombre de Baltasar de Castiglione. Aporta detalles valiosos sobre la vida cotidiana en la corte de Valencia y sobre la propia práctica musical de Milán.

El Maestro es un libro de música para vihuela publicado en Valencia, en 1536. Su nombre completo es Libro de Música de Vihuela de Mano Intitulado El Maestro. A diferencia de otros libros para vihuela publicados en la misma época, no contiene adaptaciones de obras vocales polifónicas. Todas las piezas son, por tanto, originales de Milán. Su perfección, tanto en su ordenación didáctica como en su contenido estético, nos lleva a suponer una larga y madurada tradición en la composición vihuelística de la cual, desgraciadamente, no quedan sino nombres celebrados en su época.
Está dividido en dos libros y contiene fantasías, pavanas, tientos, villancicos, romances y sonetos. La mayor parte del libro de Milán son fantasías contrapuntísticas que demuestran un estilo instrumental muy maduro y cercano a la improvisación, empleando técnicas imitativas relativamente crudas. El estilo contrapuntístico es típico de todos los libros dedicados a la vihuela. También se incluyen canciones españolas, italianas y portuguesas, además de tientos y pavanas. En algunos aspectos, es este el libro más original de todos los vihuelistas. Luys de Milán fue uno de los primeros músicos que incluyó en sus tablaturas indicaciones para el tempo, y quizá el primero en dar una definición del rubato.
A este libro pertenece esta Pavana-Gallarda interpretada por Capella Reial de Catalunya dirigida por Jordi Savall.


8 de agosto de 2013

El Aria




Sventurati miei sospiri  es un aria perteneciente a la cantata Il Pianto di Maria compuesta por Giovanni Battista Ferrandini (1710-91) hasta hace poco atribuida a Haendel como HWV 234.

Ann Sofie von Otter
Musica Antiqua Köln
Reinhard Goebel

Sventurati miei sospiri
Se quest'alma non sciogliete,
Molto poco voi potete
Molto lieve e il mio dolore
Atrocissimi martiri
che in humor gli occhi stillate,
Poco e il duol se non stemprate
Tutto in lagrime anche il core.

El Aria es una composición musical para voz solista con acompañamiento instrumental. Solía formar parte de una ópera, oratorio o cantata. Brindaba una pausa lírica en la acción dramática, durante la cual un personaje podía comentar algún aspecto del drama. A menudo se trataba también de una pieza de dificultad, escrita a la medida de las características del cantante.  
Como pieza independiente y meramente instrumental, el aria se encuadra en el mundo de la Suite. Es en este caso una pieza de carácter cantábile, de movimiento lento, de compás binario o ternario, y con profusa ornamentación. Su forma musical es la misma que la de la Allemande. Podemos ver ejemplos  en la 3ª Obertura y en la 4ª Suite francesa de J.S.Bach.
Hablando del aria como forma vocal, hay que decir que tiene por naturaleza una función lírica, musical y expresiva que la separa del Recitativo. 
El aria se originó en Italia a finales del siglo XVI como solo breve. Con ese nombre se solía referir a una canción estrófica (es decir, que tiene la misma música para las mismas estrofas de texto).
Los compositores de principios del siglo XVII desarrollaron el aria de bajo estrófico, en la cual el bajo se mantenía constante pero la melodía variaba. Este tipo de arias fueron adoptadas por los antiguos compositores de ópera, como el italiano Claudio Monteverdi.
Un maestro especial de esta forma fue el compositor inglés Henry Purcell.



Petteri Salomaa (Bajo-Barítono) y Les Arts Florissants, dirigidos por William Christie intepretan el aria What Power Art Thou perteneciente a la ópera de H. Purcell King Arthur.

Poco antes de 1650 apareció una nueva forma de aria, que dominó la música operística hasta cerca de 1750. Se trataba del aria da capo, escrita en tres secciones: ABA. Para indicar la sección A repetida, los compositores simplemente escribían la directiva da capo (en italiano, 'desde el principio') después de la sección B. El aria da capo se convirtió en una estructura musical larga con la sección B en una tonalidad contrastada. Por lo general la sección de introducción instrumental precedía a la sección A, y había un interludio que separaba las secciones A y B. Los cantantes aprovechaban la sección repetida A para efectuar variaciones virtuosas improvisadas. Alessandro Scarlatti, el célebre compositor de óperas italiano, ayudó a establecer el uso casi universal del aria da capo. A finales del siglo XVIII, el compositor alemán Georg Friedrich Händel la usó en sus óperas y oratorios, mientras que su contemporáneo Johann Sebastian Bach la utilizó en sus oratorios y cantatas.



Erbarme dich, mein Gott es un Aria para contralto, solo de violin, 2 violines, 1 viola y bajo continuo que pertenece al oratorio 'Matthäuspassion', BWV 244 de Johann Sebastian Bach.

A finales del siglo XVIII, los reformadores de la ópera, como el alemán Christoph Willibald Gluck, reaccionaron contra el aria da capo, empleando otras variedades. Wolfgang Amadeus Mozart y otros compusieron a menudo arias con dos secciones contrapuestas. También se hizo popular incluir una cavatina de sección única.
El romanticismo del siglo XIX impulsó una amplia variedad de formas de aria. La ópera italiana influyó determinantemente en los demás géneros operísticos contemporáneos. Compositores como Verdi o Puccini son hitos dentro de esta forma compositiva. Pero a finales del siglo XIX Richard Wagner suprimió las arias casi todas sus obras de madurez y, en lugar de separar la acción del comentario lírico, favoreció la existencia de un espacio prolongado de la música. Si bien muchos de los compositores de ópera del siglo XX siguieron el ejemplo de Wagner, otros siguieron escribiendo arias en formatos muy diferentes.




Scherza infida, Aria de Ariodante, G. F. Haendel
Anne Sophie von Otter, mezzo-soprano

Scherza infida in grembo al drudo.
Io tradito a morte in braccio,
per tua colpa ora men vò.


Ma a spezzar l’indegno laccio,
ombra mesta, e spirto ignudo,
per tua pena io tornerò.


Fuentes: El Aria Musical, Wikipedia, Academia Virtual.